El Universo no está distribuido de manera uniforme. Las galaxias se organizan formando una gigantesca red cósmica compuesta por vacíos, filamentos y cúmulos de galaxias. Estos filamentos actúan como auténticas “autopistas cósmicas” a través de las cuales la materia y las galaxias fluyen hacia las regiones más densas del Universo. Comprender cómo influyen estas estructuras en la evolución de las galaxias es uno de los grandes objetivos de la astrofísica moderna.
En este trabajo analizamos, utilizando cientos de miles de galaxias observadas por el cartografiado Sloan Digital Sky Survey (SDSS), cómo varía la densidad de galaxias alrededor de los filamentos cósmicos en el Universo cercano. El objetivo principal fue determinar hasta qué distancia los filamentos afectan físicamente a las galaxias que se encuentran en sus alrededores.
Nuestros resultados muestran que la influencia de los filamentos se extiende hasta aproximadamente 10 millones de pársecs (unos 30 millones de años luz) desde su eje central. Además, encontramos que las regiones más densas se concentran en el núcleo interno de los filamentos, dentro de aproximadamente 1 Mpc (unos 3.3 millones de años luz). Esto implica que las galaxias que se acercan a los filamentos experimentan cambios graduales en su entorno mucho antes de alcanzar los cúmulos de galaxias.
El trabajo también revela, por primera vez de manera observacional en este rango de distancias cósmicas, que los filamentos parecen evolucionar con el tiempo. Los filamentos observados hace unos 4 mil millones de años son más anchos y menos concentrados que los actuales. Esto sugiere que los filamentos continúan colapsando gravitatoriamente y haciéndose más compactos incluso en épocas relativamente recientes de la historia del Universo.
Estos resultados son importantes porque ayudan a entender cómo el entorno cósmico modifica propiedades fundamentales de las galaxias, como su formación estelar, su morfología o su contenido en gas. El estudio aporta nuevas evidencias de que la evolución de las galaxias comienza ya dentro de los filamentos de la red cósmica y no únicamente cuando entran en cúmulos masivos.