Utilizando las simulaciones cosmológicas EAGLE, este estudio demuestra que una métrica de tamaño galáctico con base física (R1) —definida por el límite exterior de la formación estelar in situ— proporciona un vínculo de alta precisión con las propiedades de los halos de materia oscura. Las galaxias simuladas reproducen fielmente la relación observada entre masa estelar y tamaño, presentando una dispersión mínima de solo 0.06 dex.
Al establecer una correlación estrecha entre R1 y el radio del halo (R200), los autores demuestran que el tamaño y la masa del halo pueden inferirse a partir del "borde" físico de la galaxia con una incertidumbre menor al 50%. Este método resulta ser seis veces más preciso que las estimaciones tradicionales basadas en el radio de media masa (R50), ofreciendo una nueva y potente herramienta para cartografiar la distribución de la materia oscura.