C/2025 A6 (Lemmon)
En esta secuencia se han utilizado todos los fotogramas obtenidos hasta que el cometa desaparece tras el horizonte. Es en esta secuencia con telescopios donde resulta más evidente la estructura detallada y los rápidos cambios en la morfología de la cola del cometa. Es destacable, además del elevado número de satélites que cruzan el cielo, cómo el cometa se desplaza respecto a las estrellas de fondo en menos de un cuarto de hora. A medida que el cometa se aproxima al horizonte (final de la secuencia) se aprecia como la extinción atmosférica provoca que vaya desapareciendo a nuestra vista la cola del cometa y se enrojezca al mismo tiempo hasta desaparecer. También es claramente perceptible un movimiento de bamboleo del cometa y las estrellas al final de la secuencia debido a la refracción atmosférica y su paso por una cantidad notablemente mayor de atmósfera a medida que se acerca al horizonte. Por ello, siempre que es posible, observamos los objetos astronómicos lo más alto posible en el cielo. Daniel López y Alfred Rosenberg / IAC.
Fecha de realización
Descripción

En esta secuencia se han utilizado todos los fotogramas obtenidos hasta que el cometa desaparece tras el horizonte. Es en esta secuencia con telescopios donde resulta más evidente la estructura detallada y los rápidos cambios en la morfología de la cola del cometa. Es destacable, además del elevado número de satélites que cruzan el cielo, cómo el cometa se desplaza respecto a las estrellas de fondo en menos de un cuarto de hora. A medida que el cometa se aproxima al horizonte (final de la secuencia) se aprecia como la extinción atmosférica provoca que vaya desapareciendo a nuestra vista la cola del cometa y se enrojezca al mismo tiempo hasta desaparecer. También es claramente perceptible un movimiento de bamboleo del cometa y las estrellas al final de la secuencia debido a la refracción atmosférica y su paso por una cantidad notablemente mayor de atmósfera a medida que se acerca al horizonte. Por ello, siempre que es posible, observamos los objetos astronómicos lo más alto posible en el cielo.Daniel López y Alfred Rosenberg / IAC.