El instrumento NISP (Near-Infrared Spectrometer and Photometer) a bordo de la misión espacial Euclid ha obtenido espectros en el infrarrojo cercano (NIR) de millones de objetos, entre ellos cientos de enanas ultrafrías (UCD). Euclid obtiene simultáneamente imágenes y espectros en modo sin rendija. Esta combinación marca una nueva era en el descubrimiento de objetos, como las enanas de tipos L y T, que pueden encontrarse mediante la identificación directa a través de las bandas de absorción de H2O y CH4. La resolución espectral del NISP (R ∼ 450) es suficiente para clasificar los objetos por
En el modelo cosmológico estándar ( 𝜦 CDM), las galaxias son meramente las "puntas del iceberg" visibles, residiendo dentro de masivos e invisibles capullos de materia oscura conocidos como halos. Aunque estos halos dictan la evolución y el movimiento de las galaxias, medir su verdadero tamaño y masa ha sido durante mucho tiempo una de las tareas más desafiantes de la astrofísica. Un nuevo estudio publicado en Astronomy & Astrophysics por Claudio Dalla Vecchia e Ignacio Trujillo, del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), propone un avance fundamental: una definición de "borde galáctico
Medir el tamaño de las galaxias es esencial para comprender cómo se formaron y evolucionaron a lo largo del tiempo. Sin embargo, métodos tradicionales basados en la distribución de la luz o isodensidades carecen de un significado físico claro. Un estudio reciente de Trujillo+20, explora una definición fundamentada físicamente: el radio R 1 , donde la densidad superficial estelar desciende a 1 masa solar por parsec cuadrado, aproximadamente el umbral necesario a partir del cual el gas deja de formar estrellas en galaxias como la Vía Láctea. En este trabajo, Arjona-Gálvez+25 emplean más de 1