La materia oscura acecha este Halloween en el Museo de la Ciencia y el Cosmos

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El lado invisible del Universo nos estremece este Halloween en el Museo de la Ciencia y el Cosmos. 

El IAC, a través del proyecto UNDARK, y el Museo de la Ciencia y el Cosmos organizan «La batalla de la materia oscura. Tres teorías, un misterio», un escalofriante aquelarre participativo con debate científico, preguntas interactivas por parte del público.

La tenebrosa cita tendrá lugar el 29 de octubre a las 17:30 horas en el Museo de la Ciencia y el Cosmos, con motivo del Día Internacional de la Materia Oscura, que se celebra el 31 de octubre.

Una misteriosa telaraña de incógnitas envuelve la naturaleza de la materia oscura, un componente tan esencial como desconocido que contribuye a mantener unidas las grandes estructuras del Universo. Las estrellas, los planetas y todo aquello que podemos observar constituyen solo una pequeña parte, siendo la materia y la energía oscura la que domina la gran parte de nuestro Universo.

Este Halloween, el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), a través del proyecto UNDARK, Unravelling the Dark Universe from the Canary Islands Observatories, financiado por la Unión Europea en el marco del programa Horizonte Europa, y el Museo de la Ciencia y el Cosmos invitan al público a seguir las huellas de lo invisible en «La batalla de la materia oscura. Tres teorías, un misterio», una actividad abierta a todos los públicos que se celebrará el 29 de octubre a las 17:30 horas.

Una fecha para invocar la curiosidad

La alianza entre Halloween y la materia oscura fue deliberada. En 2017, Interactions Collaboration, una red internacional de profesionales de comunicación de laboratorios de física de partículas, impulsó el Día Internacional de la Materia Oscura el 31 de octubre. La oscura fascinación por la sombre que popularmente se celebra este día ofrecía el escenario perfecto para acercar al público este enigma cósmico que lleva décadas desafiando a la ciencia.

Mucho antes de las calabazas y los disfraces, las raíces europeas de Halloween ya evocaban un inquietante encuentro con lo invisible. Entre sus antecedentes se encuentra el Samhain, una antigua celebración celta especialmente vinculada a Irlanda, que marcaba la llegada del invierno y que la tradición asociaba con una frontera más tenue entre vivos y espíritus. En España, Todos los Santos y la conmemoración de los Fieles Difuntos nos acercan a quienes ya no están: seres queridos que habitan nuestra memoria protagonizando lo invisible con la misma consistencia que la materia oscura sostiene las galaxias. 

En Canarias, ese encuentro con la memoria tiene una tradición propia: los Finados, conocidos popularmente como «Finaos». En torno a Todos los Santos y al Día de Difuntos, las familias y los vecinos se reúnen para recordar a quienes ya no están, compartiendo historias y anécdotas mientras degustan castañas, nueces, almendras e higos. Entre relatos y recuerdos, las presencias de nuestros seres queridos invisibles cobran vida en la memoria. Esta imagen nos invita a mirar hacia ese otro misterio, también invisible, que permanece oculto en el Universo: la materia oscura. 

En el cosmos, la oscura huella de lo invisible se investiga mediante efectos físicos que podemos medir.

La gravedad de una sombría presencia oculta

El enigma cósmico empieza con una cifra: según el modelo cosmológico actual, alrededor del 85 % de la materia del Universo es materia oscura. No se ha observado que emita, absorba o refleje luz, pero su influencia gravitatoria deja pistas en el movimiento de las galaxias y en la desviación de la luz. Como un pegamento invisible, contribuye a mantener unidas las grandes estructuras cósmicas y a explicar cómo se han formado.

Sin embargo, el sospechoso sigue sin mostrar su rostro. Casi un siglo después de las primeras evidencias, todavía desconocemos de qué está hecha la materia oscura. Para descubrir su identidad, la comunidad científica combina observaciones astronómicas, simulaciones por ordenador y experimentos que buscan señales de sus posibles componentes. Hay numerosas pistas sobre la mesa, pero el caso continúa abierto.

Tres propuestas frente a un mismo perturbador misterio

La primera en alumbrar esta oscuridad será María Benito Castaño, investigadora del IAC, que explicará qué es la materia oscura y cómo inferimos su presencia. Su investigación conecta la astrofísica con la física de partículas y utiliza observaciones de la Vía Láctea y de galaxias cercanas para poner a prueba la naturaleza de este escurridizo componente del Universo.

Después comenzará la batalla de argumentos: tres investigadores se adentrarán en el territorio de la materia oscura con propuestas distintas para interpretar sus secretos. Cada intervención abrirá una puerta al misterio y mostrará qué observaciones permiten examinar las diferentes explicaciones.

Isabel Santos Santos, investigadora del Instituto Leibniz de Astrofísica de Potsdam (AIP, Alemania), defenderá la materia oscura fría, uno de los pilares del modelo cosmológico estándar. Su escenario de investigación son las galaxias enanas: pequeños escondites cósmicos cuyas propiedades pueden revelar secretos sobre la materia oscura. Para interrogarlas, compara observaciones con simulaciones que recrean la formación y evolución de las galaxias.

Jorge Sánchez Almeida, profesor de investigación del IAC, explorará modelos alternativos de materia oscura. ¿Y si la presencia oculta tuviera propiedades diferentes de las que esperamos? Partículas más ligeras o interacciones distintas podrían dejar señales capaces de poner en aprietos al escenario convencional. Sus trabajos recientes buscan precisamente esas pistas: comportamientos que ayuden a desenmascarar la naturaleza física de la materia oscura.

Guillaume Thomas, investigador de la Universidad de La Laguna (ULL), introducirá un giro de guion inquietante: ¿y si parte del misterio atribuido a la materia oscura exigiera revisar nuestra descripción de la gravedad? En el debate defenderá la perspectiva de la gravedad modificada. Especializado en arqueología galáctica, estudia el movimiento de las estrellas y los restos de otras galaxias para reconstruir el pasado de la Vía Láctea.

En esta investigación de la materia oscura, las propuestas tendrán que enfrentarse a un juez implacable: las evidencias. La materia oscura fría es el escenario de referencia de la cosmología actual; examinar sus límites y contrastar alternativas permite descubrir qué explica cada modelo y dónde siguen acechando las preguntas.

El público entra en la espeluznante batalla

Quienes asistan también podrán seguir el rastro de la materia oscura. Con sus teléfonos móviles participarán en un cuestionario interactivo con premios del IAC y votarán qué propuesta les resulta más convincente. Cada pregunta será una nueva pista para avanzar entre las sombras del enigma.

El veredicto del público animará el encuentro, aunque la materia oscura no revelará sus secretos por mayoría de votos. Las teorías se contrastan mediante observaciones y experimentos: la actividad propone conocer ese proceso desde dentro, compartir dudas y descubrir qué hallazgos podrían dar un vuelco a la investigación.

Este Halloween, el misterio tiene dimensiones cósmicas. El 29 de octubre, a las 17:30 horas, el Museo de la Ciencia y el Cosmos invita al público a cruzar el umbral de lo visible y seguir las fantasmagóricas huellas de la materia oscura. Tres propuestas, una batalla de ideas y un Universo que todavía guarda un inquietante secreto.