Un equipo científico internacional, en el que participa personal investigador del Instituto de Astrofísica de canarias (IAC) y del Gran Telescopio Canarias (GTC), ha observado un cambio drástico en un agujero negro supermasivo. Situado a unos 10.000 millones de años luz de distancia, el objeto se atenuó hasta alcanzar aproximadamente una vigésima parte de su brillo anterior en tan solo dos décadas, un intervalo extraordinariamente corto a escala cósmica. El descubrimiento se realizó en el marco de un proyecto de observación colaborativo que integra el telescopio Subaru de Japón y el GTC del
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